Cómo ser una Diosa del sexo

El otro día estaba en una de mis charlas con adolescentes hablando de afectividad y sexualidad, cuando de repente una chica me cortó y dijo: - “Bueno, a mi lo que realmente me interesa es que nos enseñes a ser una Diosa del sexo”,  -“¿Una Diosa del sexo?- pregunté-”, “ -Si, ya sabes, esos trucos para volverlos locos, resultar atractiva, gustar, ser irresistible, ya sabes..”, - “Entiendo, -le dije - Verás, no existe una formula mágica para ello, adaptable a todos, ¿sabes? “. La chica me miró con una mezcla de decepción e incredulidad.  –“Bueno, continué… Si quieres gustar a los demás primero deberías gustarte a ti misma, es cuestión de actitud, entre otras cosas”. Seguimos hablando de ello, pero lo cierto es que sus palabras me llevaron a reflexionar al respecto y decidí escribir este post.

¿Por qué en ocasiones nos esforzamos por ser quienes no somos?, ¿Hacer un papel, fingir, gustar?, ¿Podemos resultar más atractivos a los demás?, ¿Cómo?, ¿Los productos pueden ayudarme? De todo esto y mucho más, hablaremos en este post. ¿Me acompañas? 

Querer ser quien no se es

Al llegar a casa Googlee la demanda de la chica y mi sorpresa fue encontrar multitud de artículos que alentaban mediante tips, un tanto cuestionables, conseguir ser esa supuesta “Diosa del sexo”. 

La sexualidad es una esfera que nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida y va transformándose igual que hacemos nosotros. Puede que lo que hoy nos guste o el cómo nos relacionamos, hace años ni lo hubiéramos pensado y, tal vez, lo que hoy es válido de aquí unos años no lo sea. La vivencia de ésta depende de muchos factores, y es única para cada persona, de ahí que no existan fórmulas generales, entender que hay tantas sexualidades como personas en el mundo y que cada uno debería concederse el permiso para vivirlo en sintonía con su esencia, no siempre resulta sencillo. Los profesionales alentamos a ello impulsando a que la persona se permita explorar, conozca sus limitaciones, no se juzgue y, sobretodo y lo más importante, se acepte.  Todos estos aspectos serán vitales para disfrutar de unos encuentros eróticos de calidad, sean con uno mismo o con los demás. Pretender encajar en un cliché, ser quien no se es, solo nos generará frustración y no favorecerá que vivamos esta esfera de una manera saludable. Si nos permitimos ser congruentes con nosotros mismos, explotaremos la Diosa que hay dentro nuestro. 

A continuación, ofrezco unos tips básicos que suelo trabajar en sesión con cada una de mis clientas ante esta demanda. Porqué hay muchas mujeres acomplejadas con la vivencia de su propia sexualidad, que cuando descubren que el potencial para cambiar está en ellas mismas, se permiten disfrutar de su sexualidad, resultando ser más atractivas, no solo para ellas sino también, para los que las rodean. Veamos algunos de ellos.

Explota la Diosa que hay en ti

.1. Conócete: Este es el pilar básico para cualquier trabajo terapéutico. Si no nos conocemos, si no sabemos cómo somos, lo qué nos gusta y lo que no, nuestros límites y limitaciones, difícilmente vamos a poder comunicarlo a los demás y disfrutar de nuestras interacciones. Es importante que te conozcas a nivel físico y emocional. Ello pasa por:

Explora tus mapas de placer: Es muy importante que sepas cómo responde tu     

cuerpo a la estimulación, qué cosas le gustan, qué te hace vibrar. Pese a que existen unas zonas que pueden ser catalogadas de “comunes” y que muchas personas encuentran altamente placenteras, lo cierto es que cada uno de nosotros tiene su propio mapa de placer. Puede que lo que me resulte muy excitante y placentero ser estimulada en un área en concreto, a otra persona, no. 

Conoce tus fortalezas: El conocimiento de uno mismo, no únicamente pasa por la vertiente física, es necesario que conozcas como funcionas psicológicamente, cuáles son tus puntos fuertes, aquellos que te definen y de los que te sientes verdaderamente orgullosa. Las personas más atractivas son aquellas que conocen sus fortalezas y las explotan al máximo para ofrecer la mejor versión de uno mismo. 

.2. Explota tu vertiente intelectual: ¿Has oído hablar de la sapiosexual?  Se trataría de aquella preferencia u orientación hacia aquellas personas que consideramos inteligentes. Bien sea, por que nos alientan a tener una buena conversación, por qué cognitivamente nos suponen un reto o, nos resultan intelectualmente interesantes. Para muchos, esto actúa como un gran afrodisíaco, altamente excitante con una repercusión directa sobre su propio deseo, viéndose este, incrementado. 

.3. Quiérete:  La autoestima es un pilar fundamental en nuestro día a día y juega un papel muy importante en nuestras interacciones eróticas. Esta pasa por el cuidado de uno mismo, el respeto y la aceptación. El trabajo en autoestima es algo muy beneficioso a nivel terapéutico y, muy necesario, ya que establece las bases de relación con uno mismo. 

.4. Comunica:  En el sexo, como en todo, es muy importante que sepas comunicarte. Debes poder hablar, pedir. Los psicólogos nos referimos a esta habilidad como asertividad, esa capacidad de defenderte sin pisar y sin ser pisado que pasa desde el saber decir que NO, hasta marcar límites y hacer valer tu voz. 

. 5. Ríete: La risa es un analgésico natural, liberamos endorfinas al reír, aspecto asociado a bienestar y relajación. Es muy importante que aprendas a reírte de ti mismo y con tu pareja, ya que ello favorece el vínculo.  

.6. Mantén una actitud abierta: Estar abierto a la experiencia, querer probar cosas nuevas, innovar, crear, te convertirá en una persona más feliz e inteligente. La constante renovación de uno mismo que te lleva tu mejora. 

.7 Se tu misma: Es importante que encuentres tu esencia, aquello que te hace único y que lo exprimas al máximo. Al final, uno es el cómo le recuerdan. Si te permites ser tú mismo sin querer copiar a nadie, serás autentico. 

Por qué nos ocurre todo esto

Los cánones de belleza tan estereotipados que se nos ofrecen desde los medios alientan un ideal difícil de alcanzar. El mito del cuerpo perfecto lleva a muchas personas inseguras a recurrir a cirugías o modificaciones corporales, con tal, de acercarse a ese supuesto cuerpo soñado, lo que a la larga produce aspectos como: insatisfacción, frustración, bajo rendimiento e incluso, condicionamiento negativo hacia una esfera placentera y/o la evitación de esos encuentros. Las campañas de concienciación ayudan a visibilizar la diversidad y a entender la diferencia. 

¿Los productos pueden ayudarme?

En el mercado encontramos multitud de productos y/o artículos eróticos orientados hacia tu propio placer y descubrimiento de tu sexualidad. Veamos algunos ejemplos de ellos que pueden ayudarte a mejorar la relación contigo misma.

Aceites de masaje: La piel es nuestro mayor órgano, recubre todo nuestro cuerpo y tiene grandes terminaciones nerviosas. Mediante los aceites de masaje podemos favorecer la estimulación de esta y descubrir esos mapas de placer que comentamos en el punto anterior. 

Plumas: Conceden un plus de sensibilidad a aquellas personas más corpóreas, favoreciendo la estimulación y /o las posibles cosquillas. Hay muchas personas que estas últimas les resultan muy placenteras.  

Cintas de atar y /o antifaz: Las primeras permiten inmovilizar a uno concediendo el poder al otro miembro de la pareja y las segundas, privan de uno de los sentidos básicos, permitiendo desarrollar más el resto. Ambas requieren de confianza con nuestra pareja y se deben comentar con antelación. 

Cremas estimulantes: Orientadas a favorecer e intensifica el orgasmo algunas producen efecto frio o calor. Se colocan principalmente en zona genital, clítoris o glande y también, en pezones o punta de la lengua.  

Kits de regalo: Para parejas cada uno diseñado con una temática concreta en función de nuestros gustos o preferencias y también pueden ser personalizados. 

Desde DelicatessenX te ofrecemos un espacio para ti, tanto el orientado a asesoramiento de productos como a nivel más clínico, si necesitas soporte psicoterapéutico, por que nos importa tu bienestar y nos importas tu.